Torrijas clásicas de mi abuela


Torrijas clásicas de mi abuela

Si, las torrijas clásicas de mi abuela, las que hacía todas las Semanas Santas y nadie tenía peticiones, todas iguales. Hoy, en nuestras casas a unos les gustan más chuponas, a otros mas secas, –yo con leche-, –a mi me gustan más con naranja– etc… un caos. Así que sin más preámbulos os paso la receta para que si os convence podáis hacerlas y recordar en vuestros paladares cuando aún erais pequeños y nos sentábamos todos a la mesa sin móviles.

Ingredientes

  • 3/4 de litro de leche
  • 1/2 kilo de azucar
  • 1/2 vaso de anis dulce
  • 2 cucharadas de canela en polvo
  • 3 huevos
  • 1 barra de pan

Preparación

Primero preparamos la “piscina” de las torrijas con la leche del tiempo o incluso algo tibia para poder hacer mejor la melaza con el azúcar y la canela. A mi particularmente me gusta que sobre algo de caldo para una vez finalizadas las torrijas de mi abuela echarles el sobrante por encima.

leche y huevo

Ahora en otro recipiente rompemos tres huevos que batiremos como si fuéramos a hacer una tortilla.

 

Partimos en rodajas la barra de pan, la típica que venden en los super que parece Bimbo, les damos el grosor que más nos guste y listo.

pan

Preparamos una sartén bien colmada de aceite. Nosotros siempre utilizamos aceite de girasol porque es más suave incluso que el aceite de oliva de 0,4º. Lo dejamos que se vaya calentando mientras comenzamos el baño de las torrijas.

Como cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre entiendo que les daremos el baño que más nos guste, con más o menos tiempo por ambos lados. Una vez bañadas en la melaza de leche, azúcar y canela las pasamos al recipiente con lo huevos batidos para “sellar” la leche igualmente por ambos lados y ya están listas para freír

baño en leche y sellado con huevo

Dependiendo del tamaño de tu sartén podrás freírlas de tres en tres o más. Aconsejo utilizar una espumadera, redonda a ser posible ya que es más práctica y cómoda, no como yo que en este caso he usado una diferente, para ir quitándole la pelusa quemada del huevo y la leche para que el aceite dure más y no salgan las torrijas feas (a nosotros nos gustan más oscuritas). Otro truco esta en no poner nunca al máximo el fuego ya que te dará más tiempo para sellarlas sin que se quemen.

torrijas y espumadera

Se retiran a un plato con papel para que absorba el exceso de aceite y preparamos, si no lo hemos hecho ya, otro recipiente con azúcar y canela para voltear las torrijas y darles su presentación final.

Ahora solo nos queda, si es que realmente os gustan con el caldito al fondo, la presentación.

Torrijas clásicas de mi abuela

Espero que os haya gustado la receta, y si probáis a hacerlas me gustaría que lo comentaseis aquí. En cada zona geográfica de España se hacen de manera diferente como también en cada familia. Muchas personas le añaden naranja, limón, miel… Pero esta es la que más gusta en casa y además es muy sencilla de hacer. ¡Buen provecho!

Torrijas clásicas de mi abuela (receta)
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